El tiempo no te hará olvidar, te hará madurar y entender

madurar

El tiempo no te hará olvidar, te hará madurar y entender

Con el tiempo aprendí la sutil diferencia que hay entre tomar la mano de alguien y encadenar un alma.

Con el tiempo aprendí que el amor no significa apoyarse en alguien y que la compañía no significa seguridad.
Con el tiempo…empecé a entender que los besos no son contratos, ni  los regalos promesas.

Con el tiempo aprendí que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo…te das cuenta de que casarse solo porque “ya urge” es una clara advertencia de que tu matrimonio será un  fracaso.

Con el tiempo comprendí que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estas al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.

Con el tiempo entendí que los verdaderos amigos se cuentan con los dedos de la mano, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá  rodeado solo de  amistades falsas.

Con el tiempo aprendí que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir  lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendí que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes…

Con el tiempo comprendí que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz  con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia  vivida con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo aprendía construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendí que apresurar las cosas o  forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo  mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añoraras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprendí que intentar perdonar o  pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo…. ante una tumba…, ya no tiene ningún  sentido…

Pero desafortunadamente…esto solo lo entendemos con el tiempo.

Jorge Luis Borges

 

pensando

 

Es frecuente encontrarnos pensando en cosas que ya no deberían importarnos o sintiendo algo que no deberíamos sentir. A veces los recuerdos son como sombras que nos persiguen, que se suben a nuestra espalda y que nos impiden seguir.

Estas sombras a veces son tan tormentosas que bloquean nuestra alma. O sea, se convierten en esa piedra con la que tropezamos una y otra vez, con la que nos “encariñamos pero detestamos”. Deseamos no tenerla en nuestra vida pero, sin embargo, no nos imaginamos la existencia sin ella.

Resulta bastante insensato pensar que puedes amar de verdad algo con lo que te tropiezas y te haces daño. Y es que en realidad el tiempo te hace entender que superar el pasado no consiste en olvidarlo, sino en comprenderlo.

 

El bochornoso infierno de vivir en el pasado

 

Se dice que la vida tiene tres accidentes geométricos que debemos evitar: los círculos viciosos, los triángulos amorosos y las mentes cuadradas. Probablemente si nos examinaran del conocimiento de alguno de ellos sacaríamos matrícula de honor.

Es difícil hablar de esto, pues significa que vivimos atrapados en parte de nuestro pasado y que nuestras emociones presentes se encuentran estancadas en algo que, de cara al mundo, deberíamos haber superado ya.


Precisamente vivir con la esperanza de que el tiempo lo cura todo es lo que nos está matando, porque en vez de limpiar el polvo de debajo de nuestra alfombra dejamos que se acumule más y más como si no fuese a afectarnos.

Imaginaos que un alérgico al polvo deja que se acumule la basura pensando que mientras no la tenga a la vista no le va a afectar. Qué tontería, ¿verdad?


Pues nosotros hacemos lo mismo con nuestras emociones. No aceptamos que tenemos que limpiarlas y, como consecuencia, no hacemos nada poner el remedio antes de que llegue la enfermedad.

Es entonces cuando los dolores nos cogen “por sorpresa” y con las defensas bajas, tiñendo nuestro presente con la negrura de un gran pesar. De esta manera tan cruenta aprendemos que cubrir la herida no nos ayuda a que cicatrice, sino a que se mantenga abierta.

Todo momento es bueno para pisar nuestro pasado, para arrancarnos el collar y para buscar la llave de nuestro candado. Si el tiempo no quiere recoger nuestras lágrimas es porque tiene que enseñarnos que podemos ser fuertes si vivimos con nuestra debilidad.

Si tú no Tomas Las Decisiones de tu Vida, la Vida Tomará Las Decisiones Por ti

Si-tu-no-Tomas-Las-Decisiones-de-tu-Vida-la-Vida-Tomara-Las-Decisiones-Por-ti-624x327

Si tú no Tomas Las Decisiones de tu Vida, la Vida Tomará Las Decisiones Por ti

 “Eres tú quien decide cómo formar tu propia historia y recibir lo que llega

como aprendizaje o como castigo”.

 

Hay momentos en los que parece que nada sale bien, que  las personas que nos rodean actúan mal contra nosotros a propósito o que las cosas no van como esperábamos.

Llegan malas noticias, los planes no funcionan, se enferma hasta el gato y parece que sólo falta que nos parta un rayo. Nos paramos bajo la lluvia buscando que nos caiga el rayo en la cabeza, y ni siquiera eso sale bien…

Estas situaciones difíciles además de causarnos malestar y cambiarnos el estado de ánimo, nos obligan o a sentarnos a llorar o a levantarnos y salir de nuestra zona de confort en la que tan bien estábamos.

lluvia

Pero… ¿Realmente es negativo que nos sucedan este tipo de acontecimientos que nos sacan de nuestra zona de confort?

No, no es malo que suceda, y definitivamente no eres tú, ni tienes mala suerte ni es el karma, ni te han echado una maldición. Es más, salir de la zona de confort es de las mejores cosas que nos pueden suceder.

La vida va como va y siempre será así, con sus altos y sus bajos, somos nosotros quienes cambiamos y quienes debemos darle el sentido adecuado a la misma. Sobre lo único que tenemos el 100% de control es sobre nuestra forma de ver las cosas y sobre nuestro actuar.

powered by Wossel

 

Existen dos roles que podemos desarrollar para llevar el juego a nuestro favor o en nuestra contra. El de vencedor, o agente de cambio, y el de víctima.

1. La víctima es a quien una acción, un suceso o una persona le producen daño. Acepta que lo que ocurre le está lastimando y deja que le afecte. Al victimizarnosestamos admitiendo que no podemos hacer nada para cambiar lo que está pasando. Simplemente sentimos lástima, impotencia y resignación, y esperamos a que ojalá la buena suerte regrese algún día. Nos sentamos a llorar…

2. El agente de cambio es una persona que resulta ganadora en cualquier situación, suceso o ante cualquier otro. Esto es gracias a que maneja las circunstancias y recursos a su favor para verlo como un punto positivo y convertirlo en oportunidad. Es versátil, es moldeable y cambiante. Sabe que es el capitán de su propia nave y no deja que nada lo desequilibre, mueve el timón y cambia de rumbo al nuevo camino que le depara la vida.

agente

“Si tú no tomas las decisiones de tu vida, la vida tomará las decisiones por ti”

Estás atravesando un momento de cambio en el que miles de oportunidades se generan, empieza a escoger las que mejor se adapten a ti. El cambio siempre trae cosas positivas.

Respira, está hecho y hay que aceptarlo, vas a iniciar una nueva aventura y debe ser tomada como tal, con expectativa y emoción, como se hace cuando algo nuevo llega a tu vida. De ahora en adelante concéntrate todo momento en aprender y encontrar oportunidades de todo lo que empieza a pasar. Solo en lo positivo.

Busca y descubre cualidades y fortalezas que no sabías que tenías, o que aunque conocías no les habías dado importancia. La creatividad es el mejor recurso en momentos de problemas y de crisis.

creatividad

Aunque siempre lo digo, hoy lo repetiré: rodéate de personas que te aporten positivamente y apártate de quienes hacen lo contrario, lo que menos necesitas es gente que te confunda o te haga olvidar la oportunidad que estás viviendo.

Cambia la rutina, es el momento para reinventarse y dar un giro. Implementa nuevas formas y nuevos horarios, ve por otras vías, lee otros libros, come nueva comida, habla con desconocidos y haz nuevos amigos. Todo es opción a la hora de refrescarse.

Mantén el sentido del humor, el reírte de estas situaciones da fortaleza para enfrentar de mejor forma cada problema, minimiza la gravedad del asunto, desvanece el sentimiento de frustración y activa el lado creativo del cerebro.

risa

Por último, llénate de cosas que te enriquezcan y te den la motivación que necesites para seguir cada día. Escoge bien la información que almacenas internamente, pues será lo que proyectes externamente.

Y por último te dejo una frase muy popular que circula mucho en internet y describe en pocas palabras cómo actuar ante cada oportunidad:

“Lánzame a los lobos y me verás liderando la manada”. 

 No te rindas, no hay tiempo para sentarse a llorar.

Vía elvasomediolleno.

Valora a quien te busque y ama a quien no te deje ir

Pareja-mirandose-a-los-ojos-agarrada-de-la-mano

Valora a quien te busque y ama a quien no te deje ir

Como dice Bernabé Tierno en su libro “Aprendiz de Sabio”, nadie puede poner en duda la necesidad del amor, como la necesidad de alimento, de aire, de luz, de agua o de sol. El amor es un sentimiento espontáneo y natural, por ello, no olvides: valora a quien te busque y ama a quien no te deje ir.

Es tan incoherente exigir el amor de otra persona como prohibir a una persona que nos ame, puesto que todo amor deriva de la espontaneidad y de nuestra libertad interior. No podemos controlar lo que sentimos, ni los sentimientos que provocamos en otras personas.

Cuando amamos lo hacemos con todo nuestro ser, nuestra inteligencia, nuestro cuerpo, nuestros sentidos y, por supuesto, nuestro corazón. Es algo irresistible, que encierra belleza y a veces dolor, pero que nos enseña siempre a conocernos.

Dejar-ir-lo-que-te-duela-aunque-te-duela-dejarlo-ir

Valora a quien demuestre interés por ti

En ocasiones se acepta que el amor es sufrimiento, que para amar hay que sufrir, pero se trata de una creencia errónea que nos aleja de una relación sana y equilibrada. Ama y comparte, disfruta en pareja. Ama pero también mantén tu espacio, sigue siendo tú mismo.

Con amigos y con parejas aceptamos situaciones en las que siempre tenemos que mostrar interés nosotros, en las que solo nosotros decimos “te quiero”, en las que parece que solo nosotros deseamos compartir cosas con la otra persona.

Es muy complicado aceptar que si alguien no te llama es porque no quiere hablar contigo, que si busca excusas para no quedar es porque no quiere verte y que si no te dice “te quiero” es porque no lo siente.

Nuestro ego no acepta que nos ignoren y busca excusas  como “Estará ocupado”, “No ha escuchado el teléfono”, “No me dice que me quiere por miedo”, pero es importante ser realistas, ver la situación tal y como es: si alguien no nos quiere o no nos valora, no le podemos obligar a que lo haga.

Por el contrario, si alguien demuestra interés por nosotros, se preocupa, nos llama, nos escribe, debemos valorar ese interés, esa demostración sincera de cariño y de respeto. Una muestra espontánea de afecto es algo que surge del corazón, que nos hace reflexionar sobre lo que es realmente importante.

Ama a quien quiere estar a tu lado

Una persona que de verdad quiere estar a tu lado te llama para saber cómo estás, está junto a ti en los momentos difíciles, te mira a los ojos y escucha con atención lo que tienes que decir, te respeta y te valora por cómo eres, te admira y te lo demuestra. En definitiva, te ama.

Si alguien quiere estar a tu lado, lo está y día a día podréis contar el uno con el otro, ya sea una pareja o un amigo. Si deseas pasar tiempo con alguien lo encuentras y compartes momentos sin mirar el reloj, dejando que las horas pasen sin darte cuenta.

En el caso de una pareja, como sostiene Walter Riso, es importante que cuando amamos sepamos diferenciar, “ser uno”, que anula lo particular para integrarse en un todo, de “estar unidos afectivamente” que implica tener un vínculo en el que cada persona mantiene sus particularidades y su diferencias.

Busca la reciprocidad en tus relaciones

Para que un amor de pareja o una relación con un amigo funcione debe existir un intercambio básico. Walter Riso hace una analogía con el pensamiento de Aristóteles y Santo Tomás en su “Guía práctica para no morir de amor” y dice que un amor justo es el que combina tanto la justicia distributiva (repartir cargas y beneficios proporcionalmente entre los miembros de la pareja), como la justicia conmutativa (evitar la estafa y el fraude en cualquiera de sus formas).

pareja-3

Para Riso una relación se basa en la reciprocidad cuando: el intercambio afectivo y material es equilibrado y justo, los privilegios son distribuidos equitativamente, el acceso a los derechos y deberes es igual entre las dos personas, ninguno de los miembros intenta sacar ventajas o explotar al otro y ninguno piensa que merece más que el otro.

“La vida no tiene sentido, se lo das tú, con lo que hagas, con lo que te apasiones, con tus ilusiones. Tu construyes el universo a tu medida”

-Walter Riso-

Vía Arantxa Álvaro para lamenteesmaravillosa.

Sean amores, esperanzas, miedos, no los sostengas si se quieren caer

pareja-cogida-de-la-mano

Sean amores, esperanzas, miedos, no los sostengas si se quieren caer

No merece la pena. No sostengas lo que se quiere caer, no alimentes de sueños y esperanzas aquello que ya está roto, que se tambalea y que ya no te sostiene. Es de sabios asumirlo y de valientes saber reaccionar a tiempo, porque quien no desea ver la realidad y se enfunda cada día con su venda y su armadura, al final queda vacío, hueco de ilusiones y de autoestima.

Sabemos que en los últimos tiempos una buena parte de la psicología se ha orientado a ofrecernos estrategias adecuada para alcanzar muchos de nuestros sueños y objetivos  Hemos aprendido qué es el pensamiento positivo, la autoeficacia, la motivación, la confianza en uno mismo… Ahora bien, pero ¿qué ocurre cuando una parte de esas cosas alcanzadas se empiezan a derrumbar?

Hay cosas que ya no se sostienen, amores que son en blanco y negro y esperanzas marchitas que nos aferramos en mantener. No es lo adecuado, debes dejar ir lo que por sí mismo, ya se quiere caer… Aunque duela.

Lo creamos o no, el crecimiento personal requiere también ser hábil a la hora de intuir qué batallas ya no merecen la pena ser libradas, qué puertas deben cerrarse y qué aspectos de nuestra vida es mejor dejar caer. Hoy queremos reflexionar contigo sobre este tema, y proponerte además el recordar una serie de estrategias con las cuales afrontar de un modo más adecuado estas situaciones complicadas.

niño-tumbado

Falsas esperanzas y esperanzas sanadoras

Estamos acostumbrados a concebir la palabra esperanza como una dimensión reconfortante y alentadora. Es como una palmada en la espalda en días de dudas, como un abrazo en tiempos de angustia y una taza de chocolate en tardes de lágrimas. Sin embargo, más que una emoción positiva, la esperanza es también una dinámica cognitiva a tener en cuenta.

En esta dimensión subyacen muchas de esas interpretaciones que hacemos sobre todo lo que nos rodea, ya sea acertado o no. En nuestras esperanzas del día a día habitan también esquemas de pensamiento, atribuciones y valoraciones personales. La esperanza es quien nos dice aquello de “aguanta un poco más y verás como todo se soluciona” o eso otro de “seguro que al final se da cuenta de que es a mí a quien quiere de verdad”.

Estamos hablando de las falsas esperanzas, esas que buscan solo reconfortarnos al precio que sea, esas a las que nos aferramos esperando que la realidad esté siempre a nuestra medida, sin disonancias, sin brechas. Ahora bien, todos tenemos claro que en este mundo perfectamente imperfecto nada es infalible, que quien hoy nos da un “te quiero” mañana nos regala su ausencia, y que lo que ahora damos por seguro dentro de un rato puede ser una temible incertidumbre.

leon-con-mariposa

La esperanza sanadora, en contraposición a la falsa esperanza, es aquella donde no hay resistencia. Es ella quien nos permite ver las cosas con mayor claridad y madurez, siendo conscientes de lo que ya no es posible, y donde además, nos invita a avistar también el horizonte y la dulce promesa de que lo que hoy hemos perdido, mañana puede sanar. Porque ninguna derrota es el final, sino el comienzo de algo diferente.

Cómo dejar caer lo que no se sostiene

Nadie deja caer nada sin antes haber luchado por ello. Todo lo que se ama o se valora requiere grandes actos de coraje, inversión personal y más de una renuncia. No obstante, todo tiene un límite, y esa barrera infranqueable a la que nunca deberíamos renunciar es sin duda nuestra autoestima, nuestra identidad, nuestro equilibrio emocional.

Y entonces, sin saber cómo, llega un día en que todo cambia, en que dejamos ir los miedos, en que cae lo que era caduco y doloroso para dar paso a una nueva realidad satinada de paz interior y bienestar…

Tal y como nos indica Brian Tracy, uno más de esos gurús de la psicología motivacional actualmente, “uno nunca obtendrá lo que quiere en la vida si se limita solo a esperar a que las cosas cambien, si se limita en exclusiva, a alimentar las falsas esperanzas”. Es una forma de caer en el sutil abismo del sufrimiento.

Para evitar estas situaciones, te proponemos que tengas en cuenta una serie de estrategias, con las cuales, abrir los ojos a la esperanza sanadora, la que sabe mirar más allá para avanzar.

mariposas-volando

Aprender a aceptar la realidad de lo que ocurre en nuestro entorno

Existe un libro muy interesante titulado “Amar lo que es”, de Byron Katie. En sus páginas nos enseña el valor de saber aceptar las realidades que acontecen a nuestro alrededor, ya sean a nivel afectivo, laboral o personal. No se trataría en absoluto de resignarnos, sino de ser capaces de amarnos a nosotros mismos para seguir avanzando y propiciar así, nuevos y mejores cambios acordes a lo que merecemos.

  • Las personas, lo creamos o no, tenemos un “radar” interno que nos indica cuando algo no va bien. No obstante, en ocasiones no queremos verlo porque ello supondría tener que hacer frente a algo para lo que no estamos preparados: una ruptura, un cambio…
  • Debemos ver ese malestar, esa infelicidad como una invitación clara y directa hacia el movimiento, hacia la acción, evitando ante todo alimentar las falsas esperanzas. Hay que tener en cuenta que cuando dicho malestar se vuelve crónico, deja de ser un estímulo para teñirnos de negatividad. De sufrimiento.

campo-de-girasoles

Lo que quiere caer, lo hará por sí mismo tarde o temprano. Aplazar lo inevitable es una forma de tortura que no deberíamos propiciar, porque al fin y al cabo, renunciar no siempre es un acto de debilidad, al contrario, decir adiós a tiempo es el reflejo de alguien lo suficientemente fuerte y valiente como para dejar ir.

Vía Valeria Sabater para lamenteesmaravillosa.

Con los años, he aprendido a evitar discusiones que no tienen sentido

chica-bebiendo-vino-con-gato-1

Con los años, he aprendido a evitar discusiones que no tienen sentido

Tal vez sea la madurez, los años o incluso la resignación, pero siempre llega un momento en que nos damos cuenta que hay discusiones que ya no valen la pena. Es entonces cuando preferimos optar por ese silencio que calla y sonríe, pero que nunca otorga, ese que comprende, por fin, que no sirve de nada dar explicaciones a quien no desea entender.

Ahora bien, a pesar de que a menudo se diga aquello de que discutir es un arte donde todos tienen la palabra pero muy pocos el juicio, en realidad, es un problema que va más allá. Las discusiones, a veces, son como una partitura donde la música está desafinada, donde no siempre se escucha y en la que todos desean tener la razón o la voz cantante. En ocasiones, es una práctica agotadora.

Hay discusiones que antes de empezar ya son batallas perdidas. Puede que sean los años o simple cansancio, pero hay cosas de las que ya no deseo hablar más…

Una buena parte de la psicología y de la filosofía nos han enseñado durante mucho tiempo determinadas estrategias para salir airosos en cualquier discusión. Buenos argumentos, el uso de los heurísticos o una adecuada gestión emocional serían sin duda algunos ejemplos de ello, pero...¿Y si lo que buscamos es no iniciar determinadas discusiones que ya damos por perdidas desde el principio?

Te proponemos reflexionar sobre ello.

mujer-disfrutando-de-su-calidad-de-vida-e1463611267947

Discusiones y discursos que ya no tienen importancia para nosotros

La madurez no depende de la edad, sino de llegar a esa etapa personal donde ya no deseamos engañarnos a nosotros mismos, donde luchamos por un equilibrio interno donde cuidar de nuestras palabras, respetar lo que escuchamos y meditar cada aspecto que optamos por callar. Es entonces cuando somos conscientes de qué aspectos merecen nuestro esfuerzo y cuáles nuestra distancia.

Es posible, por ejemplo, que nuestra relación con un familiar cercano fuera compleja hace unos años, tanto, que mantener una simple conversación era como caer sin paracaídas al abismo de la tensión, de las discusiones y los malos ratos. Ahora, sin embargo, todo aquello ha cambiado, y no es porque nuestra relación haya mejorado, sino porque hay una aceptación de  nuestras diferencias. Optamos por un silencio que no otorga, ni se deja vencer, pero que se respeta.

Eran Halperin es un psicólogo israelí especialista en discusiones y resolución de conflictos en el ámbito político, cuyas teorías, pueden aplicarse perfectamente al ámbito cotidiano. Según nos explica él mismo, las discusiones más complejas y acaloradas tienen como componente psicológico la “amenaza,” la sensación de que alguien pretende vulnerar nuestros principios o nuestras esencias.

mujer-abriendo-caja-mariposas-2

Madurar es también disponer de una adecuada confianza interior para considerar que determinadas personas y sus argumentos ya no son una amenaza para nosotros. Quien antes nos enervaba con sus palabras ahora ya no nos da miedo ni nos enfada. El respeto, la aceptación del otro y esa autoestima que nos salvaguarda, son nuestros mejores aliados.

El arte de discutir con inteligencia

Sabemos ya que hay discusiones por las que no vamos a perder la calma ni nuestras energías. Sin embargo, comprendemos también que la vida es negociar casi cada día para poder coexistir en armonía, para mantener esa relación afectiva, para lograr objetivos en nuestro trabajo, e incluso, por qué no, llegar acuerdos con nuestros propios hijos. Las discusiones no están pues exentas en ninguno de estos ámbitos.

Aprender a oír es natural, pero saber escuchar es vital.

El arte de discutir de manera inteligente y sin efectos secundarios, requiere no solo de una hábil estrategia, sino de una adecuada gestión emocional que todos deberíamos saber aplicar en nuestros entornos más cercanos. Te invitamos a tener en cuenta estas sencillas claves.

425f01c4c4171730d570ae0d8a2582d3

Uno de los primeros aspectos que debemos tener en cuenta es que las discusiones no terminan obligatoriamente con un ganador, el arte de discutir con eficacia requiere la sutil sabiduría de permitir que ambas partes lleguen a un punto de confluencia, a algún entendimiento. Algo así solo puede conseguirse de la siguiente forma:

  • Oír no es lo mismo que escuchar. Ningún diálogo será efectivo si no somos capaces de aplicar una adecuada “escucha” empática.
  • La poderosa habilidad de entender la perspectiva de la otra persona. Es algo que requiere de un gran esfuerzo y de una adecuada voluntad, pero comprender el mensaje y la visión particular de quien tenemos en frente es algo esencial.
  • Debemos evitar ponernos a la defensiva. Aquí entraría una vez más la idea propuesta por Eran Halperin: en el momento en que nos sentimos amenazados la discusión se vuelve agresiva y aparecen los muros personales de cada uno. El entendimiento jamás podrá acontecer.
  • Autocontrol. Es imprescindible desplegar una adecuada gestión de nuestras emociones. Debemos controlar por encima de todo, enemigos como la ira o la rabia. Son bombas de relojería que gustan estar presentes en muchas discusiones.
  • Confianza. Es importante confiar en que finalmente, vamos a comprendernos. Para ello, hay que poner voluntad, ser cercano y respetuoso/a, y hacer uso de términos como “te entiendo”, “sé que eso es verdad”, “es posible”… Todo ello son puertas hacia el entendimiento, pequeños y delicados umbrales hacia ese encuentro donde todos podemos salir ganando.

Porque las discusiones que sí valen la pena son aquellas que nos permiten llegar a acuerdos para coexistir en equilibrio y felicidad.

manos

Vía Valeria Sabater para lamenteesmaravillosa.

6 formas de tener un amor de película

perdona-si-te-llamo-amor

6 formas de tener un amor de película

La vida es una sola y ¡vívela al máximo junto a la persona que amas!

¿Sueñas con protagonizar una gran historia de amor en la vida real? ¿Quieres sentir la fuerza de una historia de película que haga latir tu corazón a mil por hora? La vida es una sola, y con estas ideas de seguro tendrás un flechazo inolvidable, que llene tu estómago de mariposas.

1. Muéstrate tal y como eres.

amor de pelicula1

En la vida real no existen príncipes y princesas de cuento. Debes recordar algo más importante: eres una persona única e irrepetible, no existe nadie como tú. Para vivir una gran historia de amor, muestra lo mejor de tu esencia a través de hechos y palabras. Combina inteligencia y sensibilidad en tu comunicación de pareja para trazar el guión de tu propia película.

2. Escribe cartas de amor.

cartas de amorEscribir cartas a mano es una costumbre que se ha perdido en el tiempo, pero siempre que recibimos una nos sentimos muy felices y completos. Por esoexpresa tus sentimientos en una nota. Juega con las palabras para describir la belleza de esta ilusión que los une. Escribe tus cartas a mano, ya que tu tipo de letra es un detalle muy personal. Escribe tus propias frases de película para enamorar.

3. Hagan un viaje soñado (aunque sea por el fin de semana)

 

powered by Wossel

Lo ideal es hacer un viaje tipo París, pero seamos realistas, ir a París no es “llegar y hacer”. Pero hay muchos lugares de película mucho más cerca de tu casa de lo que imaginas! Busca un lugar en el que puedas sumergirte para recorrer lugares memorables. Ir a la playa un fin de semana, salir a recorrer los alrededores de la ciudad… Todo vale para tener una escapada de media tarde o dos días, donde puedan tener anécdotas para más adelante.

4. También puedes programar planes muy bonitos en tu propia ciudad.

amor picnicUna cena en el jardín de su casa, caminar tomados de la mano por la calle, asistir al museo para ver una exposición, ir al cine, comprar entradas para una obra de teatro o un concierto. Saborear un picnic al aire libre y trazar una ruta en bicicleta.

5. Compartan un hobbie.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Comparte un pasatiempo con tu pareja y busca también tu propio espacio, para encontrar el equilibrio de un amor no basado en apegos ni dependencias. Pueden ir juntos a clases de yoga, hacer trekking, bucear, clases de baile,cualquier actividad que a los dos les guste y disfruten fortalecerá su relación y aumentará los momentos de alegría que tengan juntos.

6. Sorprende a la persona que quieres con detalles únicos.

flores

Un ramo de flores, un álbum personalizado con imágenes de su historia, una canción dedicada o un poema, un beso inesperado, una escapada de fin de semana, una invitación a comer, etc. La vida es una aventura fascinante. Contagia a tu pareja con tu optimismo, tu alegría y tu deseo de practicar el carpe diem como una filosofía de amor platónico. ¿Cuál es su película preferida?Organiza una sesión de cine en casa para disfrutarla juntos.

Vía elvasomediolleno.

10 razones por las que ser soltera es estupendo

mujer-agradecida

10 razones por las que ser soltera es estupendo

Si eres soltera, hay beneficios que tienes que otras, las casadas, han perdido. ¿No se te ocurren? Bueno, te recuerdo algunos.

Estar en una relación de pareja, casada o de novia, tiene muchas ventajas. Siempre estás acompañada, tienes proyectos conjuntos y un apoyo en todos los momentos de tu vida. Seguro que sí. Pero, ¿sabes una cosa? Ser soltera tiene también muchas ventajas, y ya es hora de que alguien ponga las cartas sobre la mesa. Si eres soltera, hay beneficios que tienes que otras, las casadas, han perdido. ¿No se te ocurren? Bueno, te recuerdo algunos, y son solo cosas prácticas y diarias que quizá no habías percibido.

1. Las solteras se dedican más tiempo a sí mismas. Desde el mimo superficial como un largo baño relajante sin importar cuánto tiempo pases en el baño a trabajar en sí mismas para conocerse mejor y poder brindarse de mejor manera cuando el amor toque su puerta.

 

2. Todas las oportunidades están aún abiertas. Disfruta conociendo gente nueva, coqueteando con posibles citas y sintiendo la adrenalina de tener todas las opciones por descubrir.

Ventajas solteras

3. Puedes gastar tu dinero en ti sin sentir remordimientos o culpa. No hay nadie más de quien ocuparse, entonces ¿por qué no comprar esos zapatos divinos que viste en la vidriera? Cuando tengas que pensar en una familia, los demás tendrán prioridad.

zapatos morguefile

4. Puedes comer lo que quieras, cuando quieras y como quieras. Y puedes hacerlo en la cama, en el sofá o tirar miguitas en tu auto. Nadie vendrá a protestar. (Si te compras un perrito, te servirá como compinche y aspiradora viviente).

fashion-photography

5. Si se trata de comer, es mucho más fácil encontrar mesa para una en ese restaurante en el que la gente hace fila por horas. Un asiento es más fácil que 4.

dinner-table-444434_1280

6. No tienes que lidiar con la familia o amigos de alguien que no eres tú. A veces ya es bastante estresante comprender, contener y sostener a los tuyos, como para, además, hacerlo con otros. Ya llegará el momento, pero ahora disfruta de poder evitarlo.

Ventajas solteras

7. Puedes dormir SOLA y en diagonal. Está bien, dormir acurrucada con un amor es maravilloso, pero, mientras tanto… ¿a quién no le gusta estirarse a placer en una cama grandota como una reina?

nuisette

8. Puedes ir y venir a eventos sin tener que rendir cuentas a nadie, y también puedes descartarlos bajo el mismo criterio. ¿Qué no tienes ganas? Pues no vas. ¿Qué te apetece muchísimo aunque sea tarde y te dan ganas de ir con un vestido sexy y sin pololo? ¡Allá que vas!

selfie-429449_1280

9. Sin problemas de convivencia. ¿Te acuerdas de tu amiga/hermana/compañera cuando despotrica porque nadie corta el pasto o nadie le ayuda a lavar los platos? Bueno, de momento, “las delicias” de la vida conyugal están fuera de tu radar.

Reading

10. Al final, ser soltera es más saludable. Así se desprende de un estudio de 2011 que demostró que los hombres y mujeres solteras pasan más tiempo haciendo ejercicio que las personas casadas o divorciadas.

yoga-241609_1280

10 razones. Hay más. Tan personales como solteras hay en el mundo, disfrútalas mientras disfrutas de ti, después de todo, quizá en el futuro extrañes todo este tiempo y dedicación para ti misma.

Vía guioteca.

Querer decir tanto y saber que es mejor no decir nada

Mujer-triste-rodeada-de-pompas-de-jabón

Querer decir tanto y saber que es mejor no decir nada

Salvo del amor, de ningún tema se ha escrito tanto como de las palabras, porque las palabras y el silencio siempre buscan un equilibrio. Un proverbio chino dice “No abras los labios si no estás seguro de que lo que vas a decir mejora el silencio”.

Nos ha ocurrido a casi todos, que conocemos el momento preciso en el que una conversación debe acabar y sin embargo seguimos, y al final, todo termina mal. Queremos decir demasiadas cosas sin pensar en las consecuencias, sin ser conscientes de que a veces es mejor callar.

Si antes de hablar tuviéramos presente que cuando hablamos y emitimos juicios y opiniones revelamos lo más profundo de nuestra personalidad y nos juzgamos a nosotros mismos, probablemente no le permitiríamos a nuestra lengua ir más deprisa que nuestro pensamiento.

Decir demasiado

Entre amigos, entre familiares y entre personas a las que amamos es frecuente que no se cuiden las formas al hablar y dejar salir lo que pensamos. Por eso, aunque resulte banal se dice que “donde hay confianza, da asco”. Y así es.

dolor

Las palabras que pronunciamos a las personas más cercanas a veces son más afiladas que cualquier cuchillo, crean muros muy difíciles de derribar y hieren a las personas que realmente queremos y estimamos.

Aunque en ocasiones nos puede el impulso de hablar, es importante sopesar las palabras, decirnos a nosotros mismos lo que queremos decirle a otra persona, sopesar las consecuencias de nuestras opiniones y recurrir siempre a la cortesía y a la amabilidad.

El arte de decir con sabiduría y respeto

No se trata de callar siempre y ocultar lo que pensamos, porque no podemos olvidar que lo que no se habla de forma concreta es como si no existiera. Las palabras de aliento, las que salen de nuestro corazón para llegar al de otra persona, esas son las que tienen una gran importancia.

Hablar lo necesario, saber escuchar, no hablar por hablar, porque hablar demasiado, sin pensar lo que se dice y sin control, nos puede llevar a decir necedades o palabras que pueden hacer daño a otra persona.

La importancia de la honestidad

Científicos de la Universidad de Harvard realizaron un estudio de la actividad cerebral durante una serie de pruebas en las que se analizaba la honestidad de un grupo de personas. Descubrieron que la honestidad depende más de la ausencia de tentaciones que de la resistencia activa a estas.

En términos neuronales, el resultado obtenido significa que la actividad cerebral de las personas que son honestas no varía ante la tentación (ganar dinero haciendo trampas), mientras que la actividad cerebral de las personas deshonestas se transforma ante la tentación, incluso aunque no cedan a ella.

Niño-llorando-con-la-mano-en-la-boca

El estudio fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences y ha sido dirigido por Joshua Greene, un profesor de psicología de la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Harvard.

Greene explica que, según estos resultados, ser honesto no depende de un esfuerzo de la voluntad sino más bien de estar predispuesto a la honestidad de una manera espontánea. Según el investigador, esto puede no ser cierto en todas las situaciones, pero sí en la situación estudiada.

Los motivos por los que mentimos o decimos la verdad

Por otro lado, investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Universidad de Quebec en Montreal, realizaron un experimento para conocer los motivos por los cuales la gente miente o dice la verdad ante una situación determinada.

Hasta ese momento se pensaba que siempre decíamos la verdad si nos conviene materialmente y mentiremos en caso contrario. Pero ahora, con la investigación realizada, se ha puesto de manifiesto que las personas dicen la verdad, aunque les suponga un coste material. La pregunta es ¿por qué?

En este sentido se manejan diferentes hipótesis, porque, por un lado, se entiende que la gente es sincera porque lo ha interiorizado y lo contrario les hace sentir emociones negativas, como la culpa o la vergüenza, lo que conocemos como aversión pura a la mentira. Esta aversión tiene que ver con la aversión a crear una disonancia entre la imagen que tienen una persona de sí misma y cómo realmente se comporta.

Otras motivaciones para ser sinceros tienen que ver con el altruismo, la conformidad con lo que pensamos que el otro espera que digamos, es decir, el deseo de no defraudar las expectativas de la otra persona.

Vía Arantxa Álvaro para lamenteesmaravillosa.

Los amigos tóxicos te roban la felicidad

mujer-tumbada-con-pájaros-en-la-mano

Los amigos tóxicos te roban la felicidad

Los amigos tóxicos no son buenos para el alma, el espíritu e incluso para nuestra salud. Si tenemos amigos que nos chupan la energía es posible que sean amigos tóxicos que nos intentan robar la felicidad. Y cualquier persona que nos roba la felicidad no debe estar en nuestras vidas porque sólo conseguirán hacerte daño antes o después. ¿Tienes amigos tóxicos en tu vida?

Para darte cuenta de que otros te están robando tu felicidad será necesario que te respetes y que pienses en última instancia, qué es lo mejor para ti. Tus verdaderos amigos serán los que te apoyen, los que te hagan crecer como persona, los que te hagan sentir bien y nunca (nunca) te hundirán o te harán sentirte mal.

Si no estás seguro de si estás rodeado o no de personas tóxicas, deberás empezar a evaluar cómo te sientes cuando estás cerca de esas personas. A continuación podrás encontrar algunas clases de amigos tóxicos que fácilmente pueden robar tu felicidad, identificando aquellas características que mejor les definen.

“Desprecia la opinión de la gente tóxica, sé libre de los críticos y serás libre de cada una de sus palabras y de sus acciones. No idealices. No esperes nada de nadie”
-Bernardo Stamateas-

El amigo que te utiliza

Existen esos amigos tóxicos que solo te escriben cuando te necesitan o te llaman para pedirte un favor, es posible que cuando hablas con estas personas te sientas utilizado. Si un amigo solo te llama o se acuerda de ti cuando necesita un favor es que no es tu amigo realmente.

Chica-joven-escuchando-por-telefono

Para ser sinceros, en las amistades usamos a las otras persona hasta cierto punto y eso no tiene que estar mal visto, siempre y cuando se aprecie el valor de la relación y haya un vínculo estrecho. Si tu amigo solo te pide favores y no mejora el bienestar de ambos, entonces esta persona no tiene cabida en tu vida.

El amigo negativista

La honestidad es una cualidad escasa y esto no tiene nada que ver con el negativismo. Cuando un amigo siempre te dice que no serás capaz de hacerlo, que todo está mal o solo ve la parte negativa, sin duda es un problema.

No está mal tener un amigo que te hable de forma sincera, que sea valiente y te meta el dedo a veces donde más escueza, que vaya con alcohol y limpie la herida. Sin embargo, alguien que hace constantemente eso, que no tiene otro registro puede llegar a dañarte.