5 Tipos de familias “tóxicas” y sus efectos

5 Tipos de familias “tóxicas” y sus efectos

La familia se asume como el nicho donde cada individuo aprenderá las bases fundamentales para su desarrollo, los valores, la educación, la manera de relacionarse con su mundo exterior, el amor como base de relaciones sólidas. De las familias depende en gran medida una autoestima fortalecida, el respeto que tengamos hacia los demás y hacia nosotros mismos, el tipo de comunicación que ejerzamos, la compasión con la que miremos al mundo, etc.

Las familias “tóxicas” generalmente presentan algunas de estas características:

Castrantes: Familias con capacidad de arruinar los sueños, incluso desde que asoman su cabeza. Por lo general con personas autoritarias, cuya palabra es amén. Algunas figuras suelen ejercer excesivo control sobre sus integrantes, indicándoles el camino a seguir, incluso cuando este difiera de la preferencia de quien lo recorrerá. Fomenta personalidades inseguras y dependientes emocionalmente, en ciertos casos agresivas, debido a la transformación de frustración a las que han estado sometidas.

Ambientes abusivos: Lamentablemente el abuso a diferentes escalas no es un tema poco frecuente en las familias, con el agravante de que en algunas de ellas el abuso de cualquier tipo hacia alguno de sus integrantes, puede ser consentido y justificado por el resto. Evidentemente las perturbaciones generadas en quien es abusado por algún miembro de su familia y desprotegido por el resto, son garrafales, por la destrucción moral y la falta de confianza con la que se forma el individuo, dando pie a personalidades abusivas, depresivas, sumisas, etc.

Sobreprotección: Este comportamiento normalmente se escuda detrás del amor, sin embargo, todo en exceso, termina siendo contraproducente. Al sobreproteger limitamos, restamos experiencias de vida, normalmente necesarias para el desarrollo personal, físico y emocional de cada individuo, fomentando perfiles dependientes, irresponsables y con poca capacidad de resolución de conflictos.

Familias que viven en escasez: Esto de entrada puede sonar cruel, pero no nos referimos a la escasez tangible de bienes, comodidades y prosperidad en general, sino a la creencia  de que todos los recursos son escasos, que pocos son los que tienen acceso a ciertos privilegios, de que nunca hay suficiente y todo se obtiene con arduo sacrificio. Quien proviene de este tipo de familias le cuesta mucho generar abundancia en su vida, no solo material, sino en cualquier aspecto de su vida.

Desconexión afectiva: La poca conexión emocional puede estar presente en muchas familias, dando la sensación de abandono desde edades muy tempranas, por lo que quienes provienen de familias con este tipo de perfil, normalmente les cuesta crear compromisos en sus relaciones o por el contrario, tienen una gran tendencia a relacionarse de manera dependiente.

Crecer en una familia que en lugar de fomentar lo mejor en nosotros, genere heridas y traumas que superar, no es la mejor manera de comenzar esta experiencia vital, sin embargo, es una gran oportunidad para crecer. Ya en capacidad de independizarnos, podemos tomar con mayor firmeza las riendas de nuestra vida y adoptar para lo que nos quede vivir, lo que pesemos encaje más con lo que somos. Así este proceso amerite deslastrarnos de un pasado doloroso, quitarnos el traje de víctimas, perdonar a quien sea necesario y sanar cualquier cosa que aun duela.

No podemos volver el tiempo atrás, mucho menos castigarnos por lo que  tuvimos que vivir, la familia no es algo que escojamos (al menos no a nivel consciente en este plano), hay edades en las que no tenemos muchas opciones e incluso momentos en los cuales no contamos con los recursos suficientes para hacer de nuestra vida, algo diferente.

Sin embargo, podemos decidir qué vamos a hacer con lo que nos queda, quiénes vamos a decidir ser de ahora en adelante. Tenemos la capacidad de decidir si seguimos llevando a cuestas las consecuencias de pertenecer a una familia que podríamos llamar tóxica o si por el contrario nos liberamos de ello y hacemos de ahora en adelante algo mejor…  Porque ahora sí podemos y eso es lo más importante.

Por: Sara Espejo – Mujer.Gurú