10 Cosas que te suceden cuando ya no eres feliz en tu relación de pareja

10 Cosas que te suceden cuando ya no eres feliz en tu relación de pareja

Si estás en una relación que por diversos motivos no te satisface, es común que experimentes algunos síntomas propios del quiebre de una relación, lo cual no necesariamente significa que debas terminarla, pero sí debería ser para ti un llamado de atención, que te estimule a tomar medidas de cambio.

Normalmente cuando ya no somos felices en una relación, nos suceden estas cosas:

Desinterés: Nuestra pareja deja de llamar nuestra atención y cada vez nos importa menos lo que haga, diga o piense, nuestros intereses se centran en otras cosas, situaciones o personas.

Sensación de frustración: El no tener la relación de acuerdo a lo que teníamos en mente, nos llena de frustración, la cual puede desencadenar rabia, apatía, tristeza, aislamiento.

Desconexión física y emocional: Evitamos la cercanía tanto física como afectiva, ponemos mil excusas y buscamos todos los mecanismos existentes para justificar  la poca disposición a cualquier tipo de acercamiento.

Intolerancia: Nos molesta cualquier cosa que haga o diga nuestra pareja, inclusive cosas que previamente pudieron haber resultado graciosas, actualmente son fuente de desagrado.

Comunicación escasa: Entre el desinterés, la apatía y el rechazo, se forma la mezcla perfecta para que una comunicación efectiva, que ayude a cerrar las brechas abiertas, se haga imposible en un momento tan necesario.

Solicitudes descabelladas: Se presentan requerimientos o condiciones incumplibles, de aspectos que nos son negociables para la otra parte, bien sea en cuanto a la familia, distribución de ingresos, país de residencia, proyectos que en algún momento fueron comunes, etc.

Maltrato: En una relación que amenaza con acabar, el maltrato puede decir presente, desde una o ambas partes, especialmente porque ya no existe el cuidado que normalmente se tiene cuando algo nos importa.

Con cualquier otra persona nos sentimos más cómodos: No importa qué tipo de relación llevemos con alguien más, mientras no sea nuestra pareja, seremos capaces de reconocer en esa persona todo lo que desearíamos encontrar en nuestra relación. Cualquiera nos causará más gracia, resultará mejor apoyo, nos dirá las palabras adecuadas y nos mirará de manera más compenetrada.

Necesidad de soledad: Demandaremos momentos de soledad, no como solíamos hacerlo, sino en los espacios que normalmente ocupaba nuestra pareja.

Visualizamos nuestras vidas solos o con alguien más: Dejamos de proyectarnos con nuestra pareja a futuro, comenzamos a pensar en nuestros proyectos de forma individual o acompañados de alguien más, que puede ser un personaje real o aun imaginario. Recordamos cómo éramos antes de la relación actual y queremos volver a ese estado.

Estos son los síntomas del desamor más frecuentes, dejarlos pasar y tomar terreno, nos conduce invariablemente a la muerte del amor. Vale la pena hacer una revisión profunda de lo que queremos y lo que podemos dar o no, para no perder tiempo, ni energías. El amor es para disfrutarlo, no para padecerlo, arreglemos aquello que está roto o retirémoslo de nuestras vidas.

Por: Sara Espejo – Mujer.Guru