Lo que implica ser madre

Lo que implica ser madre

Ser madre puede ser para muchos el rol natural de la mujer, sin embargo, el ser madre debe corresponder a una decisión personal, en la cual cada mujer tenga claro al menos algo de lo que le espera.

Definitivamente el ser madre es en la mayoría de los casos una bendición, implica entre muchas cosas la posibilidad de crear el mundo como lo deseamos a través de una personita que será bastante maleable mientras le demos forma. Ciertamente esos niños que se convierten en adultos serán lo que ellos decidan ser, sin embargo, lo que impriman sus personas cercanas en su infancia será trascendental, especialmente el contenido dado por la madre.

Ser madre implica dejar de pensar en nosotras mismas para que la atención y el protagonismo lo tengan nuestros hijos. Aunque esto se haga con todo el amor del mundo, no deja de tener características de sacrificio, ciertamente preferido, pero con las implicaciones que conlleva el no ser prioridad en nuestra lista.

Ser madre implica tener pocas posibilidades de rendirnos, podemos tropezar mil veces, pero sacamos fuerzas de donde no se hallan, para levantarnos y seguir adelante, porque ya no se trata de nosotras, sino de alguien que depende de lo que hagamos.

Ser madre implica tener menos tiempo para nosotras mismas, significa tener que multiplicarnos para distribuirnos todos los roles que normalmente cubrimos y no agobiarnos en el intento.

Ser madre implica tener que cocinar para alguien cuando si fuese por nosotras nos acostáramos sin comer, pero ese ser pequeñito necesita de nosotras y las ganas y las fuerzas salen de un misterioso lugar para decir presente y preparar esa comidita que llene los estómagos de quienes vienen de nosotras.

Ser madre implica investigar un poco de todo lo que desconocíamos, prepararnos para las preguntas, prepararnos para las situaciones, prepararnos para los imprevistos. Muchas veces tenemos tanta información que no sabemos qué hacer con ella y es cuando la intuición debe ser escuchada, porque a través de ella cubrimos todo lo que nuestros hijos necesitan.

Ser madre implica muchas veces perder la figura que tanto nos gustaba, para sustituirla por una un tanto menos estilizada, quizás con estrías, celulitis y una cicatriz… Y probablemente la promesa constante de hacer lo posible para retomar medidas, intentando multiplicar el tiempo, las fuerzas y la voluntad para que ello ocurra.

Ser madre implica mantener la cordura cuando deseamos gritar o llorar, esperar el mejor momento, encontrar las mejores palabras, para expresarnos e intentar no generar ningún sufrimiento a esa personita que tanto amamos.

Ser madre implica hacer muchas cosas sin las ganas que quisiéramos, jugar cuando queremos dormir, hablar cuando preferiríamos leer un libro, ayudar con las actividades de la escuela cuando desearíamos arreglar nuestro cuarto… Pero para lo que normalmente siempre sobran las ganas es para abrazar a esas personitas que tienen la capacidad mágica de recargarnos y que con un solo te amo o esas risas cargadas de inocencia son capaces de inyectarnos lo necesario para asumir con el mayor de todos lo que implica ser madres.

Aprovechemos a nuestros hijos, el tiempo vuela, cuando están pequeños nos quejamos de su desorden, nos cansamos de que quieran jugar con nosotros todo el tiempo, queremos que sean más independientes, pero el tiempo nos enseña rápidamente que no debemos estresarnos, que todo pasa muy rápido y más pronto de lo que pensamos estaremos añorando ser en centro de atención de esa personita, extrañando el desorden o la posibilidad de resolverle los problemas y esa sensación de ser imprescindible en la vida de un hijo.

Amarlos, dedicarles tiempo, respetarlos y cuidar y defender sus sonrisas, de seguro será lo mejor que podamos hacer por ellos, mientras ellos por su parte nos invitan a obtener siempre la mejor versión de nosotros mismos, ante el mejor de los estímulos.

Por: Sara Espejo – Mujer.Gurú

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.