La verdadera distancia se siente al estar al lado de quien quieres y no poder tenerle

La verdadera distancia se siente al estar al lado de quien quieres y no poder tenerle

Amores no correspondidos, amores cercados, amores platónicos, amores que fueron y dejaron de ser… Amores imposibles…

Si pudiésemos reunirnos todos los que hemos tenido cerca a esa persona especial, sin poderle siquiera rozar la piel, de seguro ocuparíamos una gran extensión, casi tan grande como la frustración que se siente el no poder exteriorizar lo que sentimos, que las condiciones nunca lleguen a estar dadas para ello, o en caso de poder decir lo que llevamos dentro, simplemente no ser correspondidos.

A veces no resulta sencillo apartarnos de alguien, sin considerar el amor, podemos estar sujetos a realidades que nos mantienen a un paso de esa persona especial, aun cuando estemos a kilómetros en cuanto a distancias afectivas se refiere.

Bien sea por trabajo, por residencia, por vínculos cercanos, podemos ver con frecuencia como esa persona que habita en nuestro ser se desenvuelve y simplemente es, sin nosotros.

Muchas veces tenemos que callar, que guardar apariencias, por protección, por dignidad, por no ser inoportunos o no exponernos a un rechazo, pero esos sentimientos que callamos terminan por rompernos por dentro.

entiendo

Debemos aprender a canalizar nuestros sentimientos, debemos aprender a aceptar que no siempre las cosas serán como queremos, pero no por ello vamos a permitirnos vivir en modo añoranza o en modo lamento. Si no podemos materializar el amor con esa persona que por algún motivo nuestro corazón eligió, lo prudente es aprender a soltar y evitar que esa realidad afecte negativamente nuestras vidas.

Muchas veces hasta los “no” que recibimos como respuestas, terminan siendo un regalo, pero en algunas ocasiones se nos hace imposible entender oportunamente el favor que nos hace la vida y lo que hacemos es sumergirnos en el drama y en la inconformidad, sin terminar de cerrar una puerta y sin posibilidades de abrir otras.

Las distancias afectivas no se producen por casualidad, debemos ser capaces de distinguir cuándo esas distancias pueden ser acortadas y  cuándo en definitiva solo tendrán la posibilidad de incrementarse. Eso dependerá de la otra parte, de nosotros y de los factores externos que a veces incluyen terceras personas.

escalera en espiral

Es crucial evaluar si vale la pena dedicar energías tan solo a pensar en aquello o si por el contrario lo más sano resulta conveniente buscar la forma de que no nos afecte, de sanar y de continuar, agradeciendo lo que fue, aunque haya sido solo para nosotros y adoptando la mejor disposición para seguir adelante y acercarnos a quien nos pueda recibir en su vida, tanto como nosotros estemos dispuestos a aceptarle en la nuestra.

Por: Sara Espejo – Mujer.Gurú

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