Te di tanto amor, que no supiste qué hacer con él

amar equivocadamente

Te di tanto amor, que no supiste qué hacer con él

Y a veces así ocurre, nos entregamos tanto, damos tanto de nosotros, que quien recibe no tiene mucha idea de qué hacer o cómo corresponder… Muchas veces esa persona no está preparada para ser amada, al menos no de la manera que nosotros le estamos presentando y termina por evitar el compromiso que siente que lleva consigo el amor o bien acaba por autosabotear aquello que siente demasiado para sí mismo.

Todos tenemos diferentes maneras de amar, algunas se hacen sentir más que otras, cada amante es diferente, pero sea como sea, el que da amor, nunca sale perdiendo, el que no sabe recibirlo, es quien se llevará consigo las consecuencias de no haber sabido qué hacer con aquello que recibía.

Evidentemente no estamos obligados a corresponder el amor de nadie, pero debemos aprender a valorarlo, a saber cómo actuar en los casos donde queramos alimentar ese amor o en los casos donde sintamos la necesidad de salirnos del foco. Una persona que nos ama, de alguna manera nos está dedicando una parte de sí, nos está brindando la posibilidad de ser parte de su  vida y nos está reservando un lugar especial dentro de sus afectos, lo mínimo que merece una persona que nos considera de esa manera, es respeto.

No podemos ir por la vida haciéndoles daño a los demás, con la excusa de que somos inmaduros, de que nunca pedimos ser amados, de que no hicimos nada para que las cosas ocurrieran así… Y sí, es cierto que muchas personas se enamoran solas, que idealizan, que se imaginan y en función de eso dan y dan de sí, pero son mayores los casos de que ese amor es fomentado por algo más que el simple hecho de existir.

Si no tenemos intenciones de corresponderle a alguien, lo más sano y justo que podemos hacer es mostrarles nuestra realidad, de la manera más sutil, de la forma menos dolorosa y sobre todo evitar hacer uso indebido de ese amor, con fines de satisfacer nuestras necesidades o con intereses egoístas, pasando por encima de los buenos sentimientos de alguien hacia nosotros.

Nadie dijo que al amar no corremos muchos riesgos, que al entregarnos por completo, volveríamos ilesos, nadie dijo que siempre nos enamoraríamos de alguien capaz de retribuir nuestros sentimientos. Sí, podemos salir lastimados, podemos salir decepcionados, podemos salir sin ganas de confiar nuevamente en el amor, pero eso pasará…

El amor tocará nuevamente a nuestra puerta y quizás no abriremos por algún tiempo, pero luego, allí estaremos nuevamente y probablemente entenderemos por qué no funcionó antes, o quizás no, pero de seguro tendremos una nueva experiencia que no es otra cosa que un muestra de que estamos vivos y que crecemos a través de esas personas que nos dejan algo y en quienes dejamos algo.

Por: Sara Espejo – Mujer.Gurú

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