No tengas miedo de decir adiós, eso es parte de la vida

No tengas miedo de decir adiós, eso es parte de la vida

¿Cuántas veces no nos quedamos estancados en una situación, con ganas de generar cambios, pero con tanto miedo que terminamos inventando cualquier cantidad de excusas para mantenernos justo allí, en el sitio de donde nos gustaría salir?

De seguro muchas veces, y ¿qué se supone que ganamos manteniendo esa actitud ante la vida? Pues nos ahorramos el estrés que genera todo cambio, evitamos los esfuerzos que se requieren para salir de un lugar, de una situación o de una relación y los que se requieren para iniciar otras cosas, nos mantenemos en una zona segura, que llamamos confortable, a pesar de muchas veces percibirla como insoportable, nos evitamos el miedo al fracaso, al qué dirán, a no tomar decisiones acertadas, nos ahorramos el riesgo que lleva consigo abandonar algo que quizás nunca más podremos tener de vuelta.

Visto desde este enfoque quizás resulte interesante mantenernos donde y como estamos y quizás hacer algunos esfuerzos adicionales por mejorar las condiciones actuales, lo cual es válido hasta cierto punto. Pero de seguro el simple hecho de decirle adiós a algo que de alguna manera tuvo o tiene valor para nosotros nos da la seguridad que necesitamos para ubicarnos en donde nos resulta más conveniente estar.

Decir adiós no resulta sencillo, pero ya cuando es una idea que ronda por nuestra mente o sencillamente nos damos cuenta de que sin ese adiós no podemos darle entrada a nuestras vidas a otras cosas que deseamos y nos gustarían, debemos armarnos de voluntad y de valor para iniciar ese recorrido, que de seguro nos dejará cosas interesantes.

Todo tiene un ciclo, un inicio y un fin, y aun cuando algunos ciclos hayan hecho un largo recorrido, debemos saber cuándo es hora de cerrarlo de forma permanente o momentánea, pero siempre entendiendo que estamos apostando a donde sentimos que deben estar dirigidos nuestros recursos.

camino sueños mujer guru

Siempre tendremos la posibilidad de no decir adiós, de solo dar pausas a través de “hasta luegos”  pero los puntos suspensivos pueden resultar muy problemáticos, los ciclos que no se cierran terminan por cruzarse entre ellos, obstaculizando nuestro camino, impidiéndonos enfocarnos en cualquier cosa que hayamos decidido emprender. Así que debemos tener claro, cuándo efectivamente será necesario un sincero adiós.

Mientras menos miedo tengamos de equivocarnos en nuestras decisiones, más factible será que las asumamos con buena actitud, con confianza de que en ese camino nos espera lo mejor y que estamos dispuestos a cerrar las puertas que sean necesarias para enfocarnos en el camino que queremos recorrer.

Por: Sara Espejo – Mujer.Gurú

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.