No abuses de quien te ha dado otra oportunidad

No abuses de quien te ha dado otra oportunidad

Puede pasar que quienes se ven  de alguna manera beneficiados por la bondad de los demás, terminen abusando de las buenas intenciones de quien no hace otra más que apostar por la conciliación.

Quien perdona una o varias veces, no está con ello sellando un contrato de por vida con la garantía de que va a ser la reacción por defecto ante cualquier escenario. Existen personas con un umbral de tolerancia más elevado y con una capacidad de comprensión y empatía que hacen que puedan justificar las acciones de los demás, sin pretender creerse superiores, sino intentando ser objetivos y no agregar mayor drama a un comportamiento humano.

Sin embargo, incluso las personas con mayor capacidad de observación, de análisis, empatía y comprensión, terminan por cubrir su cuota en cuanto a perdonar se trata. La paciencia no siempre estará presente y la decepción puede finalmente colmar los espacios cedidos.

Es por ello que no podemos dar por sentado el perdón de alguien que nos lo ha otorgado previamente, desmeritando lo que esa persona ha tenido que hacer y pactar consigo misma para lograr darnos una oportunidad. Por el contrario, debemos valorar la acción de quien  a pesar de su decepción ha decidido apostar una vez más por nosotros.

Por personas abusadoras es que la bondad se ve amenazada, por quienes no ven la diferencia entre tener una nueva oportunidad para mostrar una mejor versión de sí mismos y burlarse de las personas que ven en ellos, lo que inclusive para ellos no es evidente.

El amor no suele ser incondicional, sino suele estar sujeto al respeto, a la reciprocidad, a la solidaridad, a la lealtad y el respeto… entre muchas otras cosas que para cada quien tendrá un peso particular en la relación. Si quebrantamos con frecuencia los acuerdos tácitos o explícitos que se generan, iremos matando el amor poco a poco, el rechazo, la búsqueda de venganza, la rabia, la desilusión o la indiferencia, irán tomando paulatinamente los lugares que anteriormente eran ocupados por el amor.

Entendamos que quien perdona está haciendo un esfuerzo, inclusive un sacrificio y lo mínimo que espera es que las acciones que ha perdonado o cualquiera que se pueda parecer no lleguen a repetirse en el futuro.

De cualquier manera siempre será útil sincerarse y no comprometerse con lo que no se puede cumplir, así todos están conscientes de las condiciones del juego y tienen la posibilidad de escoger si participan e invierten su tiempo en él o sencillamente se retiran.

Por: Sara Espejo – Mujer.Gurú

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