Lo que es bueno para tu vida, se queda voluntariamente

Lo que es bueno para tu vida, se queda voluntariamente

No me imagino teniendo que pedirle al amor de mi vida que se quede en ella… La historia comenzaría algo como: A pesar de que tenía todas las intenciones de marcharse de mi lado, yo con esfuerzo sobrehumano no hice otra cosa más que convencerlo de que conmigo estaría colmado de todo lo bueno que se había imaginado e intenté una y mil cosas para retenerlo, para hacerle ver que su mejor inversión sería amarme… Se quedó por un tiempo, pero finalmente hizo lo que sentía que le correspondía hacer y se marchó…

Quizás no nos sentimos identificados con este corto relato, pero representa la vida amorosa de muchos, en el mejor escenario, durante un periodo específico de tiempo. Se invierte tiempo y energía intentando retener a quien se quiere marchar.

retener a una mujer

Ninguno de nosotros debería tener la necesidad de convencer a nadie de estar a nuestro lado. El interés nace, debemos obviamente tener ciertas cualidades que a esa persona le llamen la atención de nosotros y le despierten el interés necesario como para invertir su tiempo y atención en nosotros, pero si mostrándonos como somos e inclusive con una fachada que nos hace pensar que podemos ser más atractivos, no logramos despertar en el otro el deseo o la intención de permanecer, sencillamente debemos aceptarlo y dejarlo pasar.

Evidentemente es válido un proceso de conquista, una intención de agradar, de que lo que sentimos deje de ser unilateral para convertirse en recíproco, pero eso no debe exceder en tiempo, ni en esfuerzos a lo que determina la frontera de la dignidad. Si no nos quieren como compañeros de trayectos o de vidas, puede resultar doloroso, pero debemos aceptarlo.

En nuestra mente puede que todo se proyecte a la perfección junto a alguien, pero eso no va a materializarse, si la otra persona no tiene intenciones de que eso ocurra. De esto solo me alivia que no seré el parte de la materialización del proyecto de vida de ninguna persona con la que no desee compartir mi vida.

Quien quiera estar en tu vida y así tú lo desees, lo hará de manera voluntaria. Y así como ocurre con las personas, ocurre con todo lo que comprende nuestra vida. Las cosas deben fluir de manera natural, cuando forzamos demasiado algo, terminamos por presenciar cómo es que sale eyectado sin que podamos hacer algo al respecto.

Evidentemente no sabemos de entrada las cosas que serán positivas o no en nuestras vidas, o más bien si nos agradarán o no, porque a fin de cuentas todo lo que vivamos va a hacer positivo, aunque en el momento no logremos apreciarlo. Ante la duda cierra tus ojos y dirígete a donde tu corazón te lleve, está alerta, porque el ego suele usurpar el papel del corazón, así que toma el radar de tus emociones y escoge siempre lo que de paz a tu alma.

Por: Sara Espejo –Mujer.Gurú

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