No puedes ser feliz si te empeñas en aferrarte a lo que te entristece o te angustia

No puedes ser feliz si te empeñas en aferrarte a lo que te entristece o te angustia

La felicidad es un preciado tesoro que nos puede mantener en su búsqueda durante toda la vida, creyendo encontrarlo en personas, experiencias, sitios, logros… para al poco tiempo darnos cuenta de que no estaba allí… corriendo a otro espacio en donde nos convencemos de que sí estará… para luego caer en la realidad de que tampoco estaba allí.

La felicidad solo la encontraremos dentro de cada uno de nosotros, pero inclusive el hecho de saber que está allí, no nos hace encontrarla, es una buena pista, pero no es suficiente saber dónde se encuentra para experimentarla, para conectarnos a ella.

Mientras prendemos a establecer esa conexión con nuestro interior, que nos lleva a entender que todo está perfectamente bien tal y como está y que nosotros no necesitamos de nada, ni de nadie, porque lo tenemos absolutamente todo, podemos aplicar algunas prácticas que solemos adoptar que no nos permitirán ser felices.

mujer-con-caracol-a-la-espalda

Uno de los principales saboteadores de nuestra felicidad no es nuestro vecino con su escandalosa música, no es esa pareja celosa que no nos deja vivir tranquilos, no es ese presidente que consideramos que no sabe gobernar… es lo que llevamos en mente: son los apegos y la incapacidad de vivir el presente.

Si nos aferramos a cosas que nos entristecen, generalmente de recuerdos nostálgicos de cosas que quisiéramos tener en nuestras vidas en el presente, o cargados de dolor por lo que sentimos que no fue justo vivir, pues de seguro mataremos cualquier posibilidad de que el presente nos atrape y nos haga vivirlo a plenitud.

Si nuestra cabeza está enfocada en aquello que nos llena de angustia, de miedo, de necesidad de control, evidentemente eso tampoco favorecerá a nuestro estado de calma, desde donde apreciamos las cosas sin colocarles adjetivos, sin clasificarlas como buenas o malas.

chica-con-una-planta-en-las-manos

Aprendamos a soltar, a agradecer lo que pasó aunque no entendamos bien el porqué de las cosas,  y aprendamos a confiar en lo que la vida tiene para mostrarnos. Si estamos dispersos o distraídos nos perderemos de muchas cosas, gran parte de nuestra vida nos pasará sin haberla vivido realmente, por haber estado aferrados a algo que dolía o preocupaba.

La preocupación no resuelve conflictos, no quita problemas, sino que roba la paz. La angustia no permite encontrar soluciones, no ver más allá de lo trágico y lo terrible que pudiese pasar. Si aprendemos a confiar, nos daremos la oportunidad  de vivir el presente, con la creencia de que la vida tiene muchas cosas buenas que ofrecernos y que solo están allí esperando por nosotros.

Soltar lo que nos mantiene en el pasado o lo que nos hace temerle al futuro,

es sin duda la primera clave para ser felices.

Por: Sara Espejo – Mujer.Gurú

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *