No puedes forzar al corazón a estar donde no quiere

No puedes forzar al corazón a estar donde  no quiere

El amor como sentimiento o el amor como decisión ha sido un tema controversial en donde muchos han dado su opinión.

Toma mucho sentido la idea de que debe existir un inicio motivado a una atracción, a una afinidad, a una respuesta física y química, donde se genere una intención de vincularse a una persona. Luego a partir de ese punto podemos reconocer que nuestros sentimientos tienden a seguir a nuestros pensamientos.

Por lo general donde están nuestros pensamientos, en esa dirección irán nuestros recursos y energías y detrás de ellos, los sentimientos. Así que si pensamos con frecuencia en alguien, respaldamos esos pensamientos, con inversiones de tiempo, de atención, de esfuerzo, nuestros sentimientos se irán formando y consolidándose cada vez más.

mujer-pintando-un-corazón

En este sentido estamos claros, pero también puede ocurrir, que por más que nuestra atención se centre en algo o en alguien, no hay sentimientos que le sigan. Estamos de alguna manera bloqueados a dar de nosotros algo que vaya más allá de lo racional y en este caso nuestros pensamientos van en una dirección diferente a la de nuestros sentimientos.

Es allí donde decimos que no podemos forzar al corazón a estar donde no quiere, porque el proceso mental no siempre es válido, porque no nos determina del todo. Esto debido a que también contemos una parte que no crea pensamientos, ni emociones, sino que es fuente de amor primordial y desde allí nos habla de dónde debemos estar y con quién debemos vincularnos.

pareja-unida-en-un-abrazo

Podemos decir que tenemos alguna estructura para desarrollarnos y aprender en esta vida y para ello será necesario relacionarnos con cierto tipo de personas o bien con algunas de manera particular y desde allí aprender lo necesario, es por ello que cuando no estamos en los lugares que nos corresponden, sentimos una fuerza mayor a nosotros mismos que hace lo posible y lo imposible por sacarnos de allí, por mostrarnos el camino de salida, que se resiste las veces que sean necesarias a que nos obliguemos a estar, a ser o a permanecer en un lugar físico o emocional.

El corazón siempre tratará de hablar más alto, mientras menos lo ignoremos, más sencillo será escuchar su sabio mensaje, si sentimos que estamos forzando una situación, esto es señal de que no será nuestra talla. Así que podemos dejar de obligarnos y sencillamente fluir con naturalidad a través de la ruta que nuestra intuición nos sugiere.

Por: Sara Espejo – Mujer.Gurú

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.