El que ahora sufras por verme con alguien más no es una muestra de amor, sino de egoísmo

El que ahora sufras por verme con alguien más no es una muestra de amor, sino de egoísmo

Si solo pudieses verte desde mis ojos, quizás pensarías que hay que ser tonto o descarado para solo acercarte a mi vida cuando ya te he dejado atrás, cuando le he dado cabida en mi vida a alguien más.

¿Sabes cuántas veces intenté por los dos salvar nuestra relación? ¿Por casualidad, podrás contar las veces que quise llamar tu atención? Lo hice de todas las maneras que se me ocurrieron, desde vergonzosos berrinches, hasta absolutos silencios… ¿Y tú dónde estabas mientras eso pasaba? Mejor reformulo… ¿Dónde estabas mientras eso ME pasaba? Porque definitivamente tú estabas para cosas muy puntuales de la relación y una de esas cosas para nada era su construcción o mantenimiento.

celos

Soy responsable por haberte permitido en mi vida y para nada me arrepiento, nunca me escucharás lamentando lo que viví a tu lado o el tiempo invertido. Eso tenía que pasarme para darme cuenta de la falta de equilibrio que permitía en mi vida, poder evaluar qué estaba dando y qué estaba recibiendo, para medir mis límites y especialmente para reinventarme.

No quiero verte sufrir, no estoy para alimentar mi ego… Pero tampoco para verte como víctima del el tuyo. Lo que tú sientes es solo la incomodidad de verme bien, especialmente junto a alguien más.

Puedes creer que resulta más sencilla una separación para quien inicia más prontamente una relación, pero no necesariamente es así y si te sirve de consuelo: yo no necesité verte con alguien más para sentirme en un segundo plano, tú me colocaste allí, donde ni yo podía verme, mientras aún estábamos juntos (ese “juntos” que nada tiene que ver con juntos de verdad). Y no, no fue sencillo vincularme a alguien más, no sabía qué tan afectado estaba mi amor propio hasta que sentía que no merecía nada especial que alguien pudiese ofrecerme.

pareja 44

Esta persona me ha acompañado en este proceso de recuperación de mi ser, me ha acompañado a encontrarme, a reconocerme en esos restos… Cuando decides cerrar puertas que no te llevan a ningún sitio, cosas maravillosas aparecen y entiendes por qué las cosas no habían resultado como te hubiese gustado anteriormente… Las cosas encajan a medida que el tiempo pasa y sé que de no ser por ti, yo hoy no estaría donde y con quien estoy, por lo que no me queda más que agradecerte y desearte lo mejor, incluyendo que sepas valorar y reconocer a tiempo a quienes vale la pena mantener cerca.

Por: Sara Espejo – Mujer.Gurú

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