El silencio es a veces el grito más fuerte de una mujer

El silencio es a veces el grito más fuerte de una mujer

Las mujeres no solemos quedarnos calladas, antes de que esto ocurra buscamos las maneras de expresarnos: hablamos, preguntamos, gritamos, lloramos, escribimos… haciéndonos sentir con algunos de nuestros infinitos recursos. Pero generalmente cuando nos callamos, especialmente cuando no es nuestra naturaleza el callar, lo más probable es que ya no haya mucho más que hacer.

El silencio de una mujer refleja su cansancio, su resignación a que las cosas no serán como ella esperaba, su tirada de toalla, aceptando que no vale la pena invertir más sus energías tratando de generar cambios, de recibir respuestas, de hacerse entender. Pero además de esto, el silencio en la mujer es un indicador de que se está preparando una estrategia, ya no para reparar o salvar algo que no quiso perder, sino generalmente para partir, para dejar atrás, para reorganizarse tomando en consideración las consecuencias de sus decisiones.

0140

Ya el silencio de una mujer se halla en la etapa terminal, donde no queda mucho por hacer, por eso es lamentable cuando la mujer ha llegado a esa etapa y es allí donde se voltea a mirar. Sí algunas veces el silencio es el que más ruido puede hacer, pero ya no tiene mucho sentido que sea tomado en consideración.

El no esperar a los puntos de no retorno es crucial en cualquier tipo de relación interpersonal, especialmente aquellas asociadas a vínculos afectivos de pareja. Ningún amor muere de la noche a la mañana, nada pasa de un segundo a otro, todo tiene un proceso paulatino, donde las diferentes etapas de deterioro casi pueden compararse a la evolución de una enfermedad terminal.

mujer-triste-sola-sentada-en-el-tronco-de-un-arbol-1

Validando la analogía, sería útil entender lo importante de tener un diagnóstico temprano, que permita tomar medidas oportunas, que permita tomar decisiones, buscar salidas, etc., etc., pero ya cuando la enfermedad avanza, poco puede quedar por hacer, el amor agoniza, pero ya no se puede salvar, ha callado, se ha rendido y desde allí, en la mayoría de los casos solo cabe aceptar.

Si eres hombre agradece cuando una mujer te habla, inclusive cuando te discute y te pelea, puede ser incómodo, pero eso es una señal de que le importas, de le interesa arreglar las cosas, no esperes a que calle, quizás piensen “¡por fin ha callado!”, pero si tu meta no es que la relación termine, lamento decirte que no has logrado el objetivo, a ella le ha dejado de importar y solo será una cuestión de tiempo y logística, la despedida.

mujer esperando tren

Aprendamos a valorar las cosas, los afectos, las situaciones cuando estén a nuestro alcance, nada peor que lamentarse de lo perdido por negligencia. Esa sensación de haber podido hacer las cosas de otra manera, esa pregunta que retumba: ¿qué hubiese pasado si…?, esas ganas de echar el tiempo atrás, son capaces de hacernos mucho daño. No lleguemos a los extremos, cuidemos y hagamos las cosas de la mejor manera posible, por si hay que decir adiós, hacerlos con la consciencia tranquila de que hemos dado de nosotros lo mejor.

Por: Sara Espejo – Mujer.Gurú

This entry was posted in Amor and tagged .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.