La dignidad termina donde comienza la necesidad

La dignidad termina donde comienza la necesidad

Si vemos con detenimiento cada caso en donde la dignidad es tirada por la borda, nos será sencillo en quitarle las capas a la cebolla para llegar finalmente a la causa y ella es siempre una manifestación de necesidad.

Cuando perdemos la dignidad en una relación amorosa, la excusa siempre será: el amor hacia el otro, o bien la falta de amor propio, lo cual puede ser cierto, pero debajo de estas causas hay una necesidad oculta, por lo general una relación de dependencia, que por algún motivo sugiere que el no estar con alguien nos traerá consecuencias negativas, porque esa persona suple o tiene la potencialidad de satisfacer una necesidad: afectiva, económica, moral o de cualquier otra índole y esta necesidad genera sin duda una distorsión del amor, donde por mantener lo que se considera un beneficio, se deja en cada paso rastros de dignidad.

Caminando_entre_lobos_by_Heteferes

Son incontables la cantidad de casos de humillaciones, vejaciones, aprovechamiento de posición, cuando una de las partes siente la necesidad de mantener un vínculo, no solo amoroso, sino laboral, académico, social… esto es justamente por la relación de dependencia, de necesidad y la sensación de incapacidad de prescindir de aquello que representa un beneficio o se siente que de alguna forma aporta, por lo que se puede inclusive colocar en balanza los pros vs la dignidad, al ser evidente que ésta se va perdiendo.

Cuántas veces escuchamos historias que tienen tantas aristas, pero que evidencian una clara necesidad y miedo a perder lo que malamente se tiene, “él me maltrata, pero me provee de techo, alimento y de vez en cuando cariño.” Evidentemente aquí hay un tema de merecimiento que debe ser abordado, para retomar la autoconfianza y reforzar la creencia de que por los propios medios se puede conseguir todo lo que se es recibido en medio de una relación que lleva consigo la pérdida de la dignidad.

mujer con ojos cerrados

Solo hasta el momento que la persona toma la decisión de decir “basta”, la dignidad va en caída libre, es difícil recogerla, y mientras más se pierde, pues parece que la familiaridad con la sensación se hace crónica, por lo cual se entra en un nocivo círculo vicioso, que desencadena la muerte paulatina de la autoestima, de la autoconfianza, del reconocimiento de lo que se es y se puede ser y de las capacidades de salir airoso de esa situación que consume parte importante de la integridad humana.

Aprendamos a no necesitar de nada ni de nadie, de esta manera ya tendremos un paso adelante en la defensa de nuestra dignidad, que una vez quebrada, cuesta un poco recuperar.

mujer con lobo

Por: Sara Espejo – Mujer.Guru

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