No pierdas el cielo por irte con una estrella fugaz

No pierdas el cielo por irte con una estrella fugaz

¿Cómo saber cuál es el cielo y cuál es la estrella fugaz antes de que haya pasado? Éste es el dilema al cual nos enfrentamos, no solo en el ámbito del amor, sino en todos los aspectos de nuestras vidas. Por fortuna o para lamentarnos muchas interrogantes no tienen respuesta sino hasta que ya ha ocurrido el desenlace y en la mayoría de los casos ya esa información deja de ser útil.

Lo mejor que podemos hacer es analizar todas las variables de nuestras opciones y tratar de escuchar a nuestro corazón, que siempre intentará ubicarnos en donde nos convenga estar. Pero es crucial distinguir la voz del corazón de la voz de nuestro ego y para ello debemos considerar que para el ego no importa tanto los efectos colaterales de las decisiones tomadas, mientras que las decisiones tomadas desde el corazón buscarán el beneficio de la mayoría de los involucrados.

Mujer-en-la-luna-mirando-una-estrella

Tratemos, cuando estamos poniendo en juego a alguien que ha sido importante para nosotros, que nos ha dado estabilidad, amor, compañía, que ha dedicado esfuerzos para procurar nuestro bienestar, que nos ha dado un lugar especial en su vida y en su corazón, de evaluar si estamos dispuestos a perder todo aquello que consideramos importante, que de alguna manera ha logrado definirnos y hacerse parte integral de nosotros.

Muchas oportunidades llegan y tocan a nuestra puerta sin haberlas buscado. Algunas veces inclusive un tanto distraídos, podemos nosotros ir tras esa búsqueda, procurando que una puerta diferente a la que conocemos sencillamente nos abra, y esa adrenalina ante la novedad, nos puede hacer querer permanecer allí, en ese territorio inexplorado. Pero como todo, no sabemos a ciencia cierta con qué nos encontraremos y será muy duro darnos cuenta de que nunca debimos haber cruzado ciertas puertas o permitir que entraran en nuestros espacios.

estrella (1)

Si hay algo útil para mantener lo que consideramos nuestro cielo intacto es valorarlo aun con sus agujeros negros, es apreciarlo en toda su extensión, cuando nos dedicamos a nuestro cielo, nos podemos dar cuenta de que no es necesario esperar que algo más nos llame la atención, distinto a lo que está allí para nosotros, que justo en ese cielo tenemos todo lo que necesitamos.

Si aun así tenemos la inquietud de explorar otros espacios, pues con la mayor responsabilidad digamos adiós a nuestro cielo, procurando no dañarlo y respetarlo y a partir de allí, fuera de lo conocido, buscar el cuerpo celestial que nos llame la atención, asumiendo el riesgo y las consecuencias de nuestras decisiones.

mujer-en-la-luna (1)

Por: Sara Espejo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.