No sigas buscando en mí aquello que hace mucho dejé de ser

No sigas buscando en mí aquello que hace mucho dejé de ser

Lamento que hayas aprendido a valorar lo que recibías de mí en el momento en el cual te diste cuenta de que había cambiado. Sí soy otra, no encontrarás sino rastros de aquella persona que daba todo por ti, que te colocó en un lugar prioritario en su vida, que te acariciaba mientras dormías y suavemente decía cuánto te amaba.

No soy la misma que confió en ti para depositar su afecto, sus más profundos miedos, las miradas cómplices, las sonrisas que solo tú pudiste generar. No soy la que se le iluminaban los ojos al ver mi nombre escrito por ti, junto a un mensaje cariñoso. No soy la que te buscaba y me interesaba por ti, porque estuvieses bien.

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No te sigas preguntando en dónde está esa mujer… me llena de indignación, me hace sentir que mientras mi amor se iba muriendo tú no estabas allí, me hace sentir que esa persona cargada de arrogancia, de egoísmo, de malagradecimiento no eras tú. Me da rabia, dolor, frustración el hecho de que seas justamente lo que yo esperé cuando prácticamente no me importa, cuando lo que hagas me es indiferente.

Mi deseo, mi entrega, mis sentimientos, no murieron de la noche a la mañana, no activé un interruptor y puse fin a lo que fui, mucho menos lo hice yo sola. El desamor también se siembra y por lo tanto se cosecha.

ruptura

Si para ti todo resultaba más importante qué yo, ¿qué sentido tendría mi dedicación? Si para ti mis esfuerzos siempre eran pocos, ¿para qué seguirlos haciendo? Hice mil cosas para llamar tu atención, para traer tu amor de vuelta, para sentirte conmigo, mientras que veía como te alejabas cada vez más de mí. Y qué iba a imaginarme que justamente el dejarte de amar sería lo que te traería de vuelta.

Lo siento por ti y lo siento por mí, mis sentimientos siempre fueron los mejores hacia ti y lamento que no lo hayas sabido valorar, pero a su vez agradezco la lucidez que da el desamor, la consciencia que permite ver más allá del otro, el espejo que se coloca en frente para decirnos: Nadie merece tus lágrimas, si tu amor no es correspondido o bien recibido, no te esmeres en entregarlo, ahí estás tú y eres quien merece lo mejor de ti. Mientras no sepas amarte solo recibirás las migajas que otros quieran darte. Ámate y cuando lo sepas hacer, nunca más te sentirás malquerida.

primera vez mujer guru

Por: Sara Espejo – Mujer.Guru

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