No tienes mala suerte en el amor

No tienes mala suerte en el amor

Escuchamos muchas personas afirmando que no tienen suerte en el amor, que a todos los demás les va mejor que a ellos en sus relaciones afectivas, que todas las personas que se cruzan por su vida son iguales, y muchos etcéteras que representan la inconformidad en cuanto a los resultados obtenidos de sus relaciones amorosas.

Para consuelo de muchos, solo los que entienden realmente la naturaleza humana, no tienen una película predefinida de lo que debe ser la pareja ideal y están abiertos a un proceso de crecimiento en conjunto, son los que logran sentirse realmente satisfechos en sus relaciones sentimentales y esto, lastimosamente no resultan siendo la mayoría.

Amanda Cass Diente de León

El hecho de tener expectativas en nuestra mente de lo que debería o no ser nuestra pareja o nuestra relación, nos hace ajustarnos a un libreto, a una lista de chequeos, donde las deviaciones de lo que tenemos idealizado, solo abren paso a la frustración y a la inconformidad.

Podemos darle varios enfoques al hecho de pensar que tenemos “mala suerte” en el amor. En primer lugar, considero que la suerte no existe, más allá del resultado consecuencia acciones previas y considerar que “la suerte” debe tocarnos para que nos vaya bien en el amor resulta bastante desesperanzador, demostrando que no sentimos ningún tipo de control sobre los hechos, sino que estamos sujetos a azares del destino.

Amanda Cass niña triste en loma

Somos los creadores de nuestra vida y todo parte en nuestra mente y se manifiesta a través de nuestros pensamientos, que poco a poco toman vida. Si creemos que “no tenemos suerte en el amor”, pues todo lo que materialicemos estará alineado con esa creencia, así que si vamos a creer en la suerte, ¡al menos creamos que tenemos buena suerte para todo!

Retomando el punto de las expectativas, de los estándares y de lo que creemos debe ser una relación, acá hay mucha tela que cortar. No importa si las expectativas son altas o bajas, el hecho de tener una idea de cómo debería ser nuestra relación, en lugar de construir y trabajar por eso que queremos, nos coloca en desventaja, quizás inclusive dejemos de darle la oportunidad a quien engranaría perfecto a nosotros por ideas preconcebidas.

Amanda Cass Pareja

Ante la expectativa solo estamos en un ciclo de control, en un algoritmo permanente que nos lleva por muchos caminos si el resultado es el obtenido o no y siempre está bajo la lupa el otro y difícilmente nosotros mismos, por lo que con facilidad logramos identificar las fallas que vemos en el otro, esperando o exigiendo cambios, mientras que no somos capaces ni siquiera de hacer una autoevaluación objetiva, optando muchas veces por terminar relaciones, para iniciar una nueva en donde solo parece haber cambiado el personaje, que termina interpretando una película igual o parecida, con resultados bastante similares.

Nunca partamos de la idea de que es el otro el que debe cambiar, más sano aún: no nos vinculemos afectivamente esperando que el otro encaje en nuestro patrón, dejemos las expectativas a un lado y aceptemos que tendremos diferencias, que habrá buenos y malos momentos, que si se forma un buen equipo, los problemas se solventarán y se crecerá en pareja. Recordemos que ante todo somos humanos y tenemos intereses medianamente parecidos. Olvidémonos de la suerte,  tratemos de ser lo que buscamos en el otro y obtendremos el mejor engranaje.

Imágenes cortesía de: Amanda Cass

Por: Sara Espejo – Mujer.Guru

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